Con esta decisión, la localidad se convierte en el quinto municipio de España en ratificar este compromiso global, sumándose a otras ciudades del sur de Madrid como Parla y Fuenlabrada en la promoción de un sistema alimentario más sostenible y resiliente

GETAFE/25 MARZO 2026.- El Pleno del Ayuntamiento de Getafe ha aprobado la adhesión del municipio al Acuerdo Internacional Plant Based Treaty (Acuerdo Basado en Plantas). Con esta decisión, la localidad se convierte en el quinto municipio de España en ratificar este compromiso global, sumándose a otras ciudades del sur de Madrid como Parla y Fuenlabrada en la promoción de un sistema alimentario más sostenible y resiliente.

La iniciativa, presentada por el grupo municipal Podemos Getafe, contó con la participación de Juan Pablo Casadiego, asesor científico y coordinador de la campaña en España, quien expuso datos críticos sobre el impacto ambiental del modelo actual. Según Casadiego, el 70% de las emisiones del sistema alimentario español provienen de la ganadería y la pesca, y la producción de un kilo de carne vacuna consume 15.000 litros de agua, frente a los 1.500 litros necesarios para un kilo de garbanzos.

«Es algo muy ilusionante que el sur de Madrid se levante y encabece un movimiento que va en la línea de generar una sociedad mejor y, sobre todo, no dejar a nadie atrás», ha manifestado Carlos Enjuto, concejal de Podemos Getafe y responsable de Movilidad. Enjuto ha destacado que este acuerdo se fundamenta en el rigor científico para asegurar la pervivencia de las especies y responder al agotamiento de los recursos fósiles.

El concejal ha subrayado la necesidad de adoptar estos acuerdos para hacer la sociedad más viable: «Este camino es necesario para que el decrecimiento sea planificado y no nos lo imponga ese 1% que dictamina el camino hacia la catástrofe». La medida busca, además, mejorar la salud pública en un contexto donde las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el país.

La adhesión al tratado implica trabajar en la transición hacia opciones vegetales, especialmente en instituciones públicas. Esta estrategia se alinea con el Real Decreto 325/2025 y las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que en sus guías actualizadas en 2025 ya priorizan las proteínas de origen vegetal y contemplan la reducción del consumo de productos animales.